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Tal vez lo que te hace grande…

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Han pasado cuatro años desde que nos conocimos… ni hablar todo lo que ha pasado durante todo este tiempo. Digamos que no ha habido planes, sólo tiempo que pasa, que pasa muy muy rápido.

Resulta que después de estos cortos cuatro años, a tu alrededor se ha tejido cientos de historias que se cuentan fácil, pero que todas tienen su epicentro. Santiago.

Nadie lo puede explicar, pero hoy que no estas por ahí, que estas en un país extraño con tu mamá que tiene una sonrisa cada vez más grande por cada día que pasa en tu vida, y tu papá, un ser fenomenal que es capaz de ponerse la armadura de hidalgo e ir a hacer milagros con el sabor que tiene su cocina, por tu hermana que no he podido conocer todavía, que con sus dos dientitos ya tiene cara que es el clon de tu mamá…

No sé qué es lo que te hace grande, si el tiempo, si la distancia, si las ganas de verte, o de escuchar las historias que se siguen hilvanando de lo que haces, dices o te sucede, que hace verte cada dia más grande. El asunto es que has crecido mucho.

Ya casi creo que eres un hombre, el hombre al que le escribía hace unos años cuando eras un bebito, y que apenas te aconsejaba cuales eran las cosas que debías hacer para sobrevivir o vivir mejor la vida.

Te recuerdo indefenso, te recuerdo curioso, te recuerdo increíblemente valiente, te recuerdo con tu carácter apretado y severo. Te recuerdo cuando te di a comer hielo (una cara de extrañeza, pero dispuesta a pedir más), te recuerdo cuando te di a comer limón y cuando te sentaba a ver comiquitas toda la tarde. Te recuerdo con mis audífonos puestos escuchando música y bailando. Te recuerdo temblando de frío en una piscina. Te recuerdo siendo El Rayo McQueen. El pirata que peleaba espadas. El campeón que jugaba fútbol y metía goles contra el Madrid. Te recuerdo con sueño, ese contra quien perdías todas las noches. Te recuerdo dormir.

Cuando te vea te tengo una lista de consejos que por ahí rondan por internet que me hacen pensar en ti cada vez más con más risas.

Santiago tiene ya cuatro años, y desde que escuché esta canción, me hace recordarte “Tal vez, lo que te hace grande no entienda de cómo y por qué. Tal vez, lo que me hace grande es tenerte delante otra vez”. Debe ser que como dice al final, “Pero no hay ecuación ni formula genial que te ayude a comprender lo que asoma detrás”. Las cosas son como son y punto pelota…

Ahora la vida me está entregando una felicidad de las mismas dimensiones que tú tienes para tus padres. Estoy esperando, expectante, asombrado, con el mismo asombro cuando vi a tu mamá con la barrigota que tanto te caracterizó… Aún no decidimos como se va a llamar, aún no sé nada de nada de nada. Apenas estamos mirando con sorpresa lo rápido que la vida transfigura sus premios. Estoy en la misma línea de partida que estaban tus papás hace unos años. Sólo sé una cosa, la vida te coloca pequeñas escuelas… y tenerte en mi vida ha sido una de ellas.

Te extraña mucho…

Tu padrino.

 

PD: De aquí viene todo esto…


Entramos en diciembre

Entramos en diciembre… si, si: Navidad, utilidades, regalos, caña y dulces y todo eso… incluso, viene mi cumpleaños… y el médico me prohibió la mitad de las cosas.

Realmente la actitud Ebenezer Scrooge me dura hasta los primeros cinco días del mes, pues mis amigos siempre hacen todo lo posible para que estas fechas sean más interesantes, más divertidas y memorables que el año anterior, sin embargo también para mí es un momento en donde he podido reflexionar proyectarme año tras año a algo mejor, sin necesidad de pasar por los fantasmas de las navidades.

Este año he tenido muchas bajas y muchas altas, en las cuales debo contabilizar golpes muy duros y los más difíciles, como son la partida de Roberto y de Nestor a España, a quienes considero gente fundamental el mi vida. Al final no ha sido tan duro. El gallego me tiene al tanto de las cosas que le pasan y sigue tan aristotélico como siempre, y de paso me mantiene al tanto de las operaciones de todos por allá.

Luego está lo de la diabetes, que a la larga en vez de ser un problema se ha convertido en un regalo maravilloso de nuevas posibilidades y nuevos aprendizajes. Es un poco raro ver esto desde una perspectiva optimista pero creo que es la manera más inteligente. Sé que muchos se sienten agobiados con la enfermedad, pero esta ha sido un impulso más grande para cuidarme un poco más, creo que no tanto como merezco y debo, pero prometo ponerme al corriente este año que comienza, iniciando de inmediato.

Cambiar: parte del proceso

Incluso, creo que conseguí uno de mis propósitos de este año, que era cambiar de trabajo.  Con esto de las listas de fin de año y los estreses de las cosas que no hicimos, creo que fue un avance importante, para muchos aspectos. El nuevo trabajo ha sido un cambio importante en mí y me ha dado una perspectiva nueva de conciencia de quién soy y que debo hacer por mí, lo que incluye seguro y unos beneficios (eso comparado con la OTRA empresa, es un GRAN avance).

Ahora quiero seguir al siguiente peldaño. Es algo que tengo mucho tiempo considerando y esperando, y creo que es buen momento para hacerlo. Nosotros los periodistas tenemos demasiadas carencias en torno a lo que somos como profesionales, y por lo general somos personas muy inteligentes y preparadas con la iniciativa de una caja de Ace, y a mí, eso de ser un paquete en un estante no es mi interés.

Vamos a impulsar algo que creo merezco, con la idea de hacer lo que se hacer, lo que me gusta, de la mejor manera, y que de paso, genere los beneficios necesarios para que sea una maravillosa experiencia. Escribí os fundamentos hace años, y creo que aun son válidos, solo que esta vez cuento con gente que confía en mí.

Buena suerte Santiago

Uno de los eventos más importantes de este año fue la Carta a Santiago en Cartas de Amor de Mont Blanc de este año (pueden leerla aquí ). No ganar es una de las cosas más fenomenales que me puede pasar cada año, porque demuestra el cariño de mucha gente cuando me considera como escritor y el valor que le dan a mis textos. En cada ocasión, he tenido la oportunidad de recibir comentarios como “no entiendo” o  “por qué no tu”, y me he sentido halagado. Este año voy con todo. Para eso me voy a comprar mi juego de reglas nuevo, porque esta vez no voy a dejar espacios mal calculados.

Con respecto a Santiago, creo que es uno de los dulces que puedo permitirme en estos años. Ver crecer a una persona es un reencuentro con la sorpresa, con el encanto, con la ternura, con el juego y con algo que uno no conoce de uno, hasta que tiene la oportunidad de toparse con una experiencia como esta, con la firmeza: aprender que uno no debe doblegarse a sus manipulaciones y encantos y tener la inteligencia para enseñarles lo correcto y lo incorrecto, muy distinto a lo bueno y lo malo (que también debes enseñarles, además…) es un acto de paciencia muy serio.

 Lo bueno es que después de muchos años, darse cuenta que el tigre Shere Khan, una comiquita con la que crecimos, siga siendo el encanto de este enano, que me alegra la existencia porque sé que puedo compartir con el muchas horas de animación, uno de mis grandes placeres (le gusta Hora de Aventura, pero no se lo digan a su mamá porque me mata).

Lo que es arriba es abajo: o sobre por qué me dio por estudiar astrología

Siempre pensé que como hijo de Kiron y Sagitario, tenía el deber de mirar a las estrellas. Entonces, me encantó la trigonometría, las estrellas, la astronomía y la astrología, que a demás de ser una de las pseudociencias más antiguas que existe, es un fenomenal tema de conversación. Marianela y las muchachas han sido una fiesta semanal de placer y belleza.

Entre la necesidad de conocer (que es bastante), el gusto de las horas de la cena semanal, las clases, y las cartas que ruedan de mano en mano tratando de entender los cielos y su influencia ha sido una escuela maravillosa. Lo que antes era una conversación intuitiva y vulgar se he convertido en un área de estudio fenomenal, con una base clara y con un aprendizaje certero.

Claro, estoy consciente que mi intuición ha signado mucho el análisis, y ha sido una herramienta esencial para entender todo lo que veo, sin embargo, la orientación de Mari ha sido muy interesante, y compartir con Ana, Samantha, Margarita y Michelle aquellas cosas que solo las estrellas te pueden decir, y que devela aquellas cosas que, en ocasiones, no queremos que nos vean, es muy bonito. Ahora tengo un reto: quiero aprender a hacer la carta a pulso. Pero todo a su tiempo.

También ha sido una herramienta de autoconocimiento. Esto de tener la carta astral en la mano y comprender quien soy, mis aspectos esenciales para trabajar y como debo hacerlo ha sido un descubrimiento personal, en ocasiones muy duro, pero si muy ilustrativo. Ahí vamos, poco a poco, descubriendo cosas nuevas de mi y de los otros, pero sobre todas las cosas, descubrir sobre mi capacidad de analizar (sigo siendo un buen periodista hasta con la astrología después de todo).

También ha servido para entender que hay cosas que deben quedarse como están…

Con muchas ganas de dejar de soñar

Creo que las cosas que uno le ilusionaban ya no son las mismas en estos años. 35 años, con aciertos y fracasos. Este mi cierre del quinto ciclo de siete años, que por lo general son muy difíciles, porque exigen un nuevo orden. Ya ha pasado un tiempo y creo que las cosas han salido mejor de lo que yo mismo esperaba.

Creer en que las cosas van a cambiar para mejor es una ilusión, y quizás por eso aquel optimismo con color político que siempre profesaba se ha ido disipando poco a poco, entre otras cosas, porque la decepcionante actitud de algunos personajes conocidos deja mucho que desear. En una semana vienen las elecciones y creo que todo el mundo está esperando algo que no va a pasar, un cambio. ¿Un cambio de qué? ¿De políticos? ¿De reparto de poder y dinero? ¿De gobernabilidad? Me parece una ilusión tan vana que no sé qué debe darle uno a estos imbéciles que en sus propuestas de gobierno parece más bien una carta del niño Jesús de cosas que no se van a ver nunca, porque el niño Jesús trae el regalo, si; pero quien paga es papi y mami.

Seguimos es un país impune donde los imbéciles que mandan siguen excusándose en el sabotaje y ocultando la realidad más real (como diría mi pana el Requesón) y esto está cada vez más deteriorado, más triste y mas amoral. Lo peor del caso es que esta actitud ha sacado lo peor del venezolano, que no es nada bonito.

Lo peor de caso es que en cualquier posición que te encuentres, dejar de votar no puede ser una opción. Lamentablemente, la política del menos malo sigue siendo una regla…

Por eso la idea de dejar de soñar en una Venezuela mejor es bastante sensata y voltear a ver otros horizontes es hasta necesario, pese a que estoy consciente que esto es lo que quieren estos imbéciles: deshacerse de nosotros y crear una sociedad de borregos… Van bien, que es la peor parte.

Ya me arrancaré la pasión por mi patria, así como me he arrancado miles de cosas.

Mas sin embargo…

No sé qué es lo que viene en el año que viene. Estoy esperanzado por un lado, algo frustrado por el otro, pero creo que sea nada de morirse. A diferencia de este año, el que viene si me quiero prometer algunas cositas para seguir adelante.

Como siempre, los últimos 10 días del año me voy a reflexionar para comenzar mejor el año que viene… este año sin caña claro está sin dulces, sin tanta hallaca y sin tanto bochinche, pero con muchas ganas… viene el próximo peldaño.


“La Vida Cambia” by @aakelarre

Ana y yo ya hace unos cuantos años!

Tuvimos la noche para conversar como desde hace mucho tiempo no habíamos hablado, y eso que lo hacemos a menudo. Fue una conversación bonita, amena, llena de recuerdos de lo que fuimos y lo que somos ahora. Sin discusión alguna, hubo una frase importantísima que celebramos por un segundo con un murmuro… “si, la vida cambia”.

Sería torpe e inmaduro creer que eso no es así. La vida es un animal mutable y silencioso que apura el paso de vez en vez y que ofrece sin discusión cosas nuevas que mostrar. La vida cambia y hay que vivirla sin arrepentimientos como un instante, que pasa así, como un instante. Recuerdo que hablamos de esas cosas que hemos dicho en ocasiones y que hoy son el símbolo de lo que somos “y que nunca pensamos que íbamos a ser”. Y lo más arrecho de todo, es que estamos orgullosos de ello.

También hablamos de los de dejamos de hacer… Y creo que esta lista es larga. Con los años hemos dejado en el camino a gente, sueños, vicios, cosas, pero sobre todo amores que sabíamos que no nos convenía. Y creo que de eso se trata aprender: considerar a esos amores insanos, las cosas innecesarias, los vicios dañinos, los sueños inalcanzables y la gente… Bueno, la gente… Eso es un tema de otra historia. Eso es una de las cosas que nos hacen madurar, saber lo que nos conviene y lo que no, y más que entenderlo, asumirlo: “ya no tengo 28”.

Más aún… Hablamos de lo que seremos, lo que seremos mañana, ahí, en la vuelta de la esquina y del terror que eso causa, pero así son las cosas… Por eso es que uno tiene la mala tendencia de buscar respuestas, quizá, en los sitios más extraños: en la adivinación, en la bruja que fuma el tabaco, en la tipa que echa las cartas, en el tipo que revisa tu mano, en las estrellas. Pero por más que busques respuestas en donde y con quien sea, lo único seguro es que la vida cambia, y por más temores que arrastres, va a cambiar, quieras o no y te va a enseñar todos los días que eres parte de ese cambio. “La vida cambia, tu cambias, las cosas van a cambiar”.

Todo esto ocurrió preparando unas cositas para la piñata de Santiago, que es en 15 días. Y después de casi dos años… ¿Cómo ha cambiado todo no? Y lo que falta…


El Asuntuoso dilema de ser Padrinos

Santiago llegó después de nueve meses, como era de esperarse cuando de un embarazo se trata. Ante tanta espera, estuvimos acompañando a Ana y a Pascual en el asunto, ya no como espectadores, sino como veedores certificados con sello de calidad Norven. Pero, de ahí a esperar ser padrino por ello, pues ni tanto.

Finalmente, me cayó de sorpresa la idea de serlo y debo reconocer que me agradó bastante, precisamente porque si ya había un vínculo poderoso entre lo pasado, era muy interesante afianzarlo hacia el futuro. De esas cosas no se hablan, pero se sabe… Lo sabe uno que mi relación con mis padrinos ha sido sumamente efímera, con sus temporalidades pasajeras excepcionales. Ya la experiencia me había dado la oportunidad de ser el padrino de Eliani, pero debo aceptar que en cualquiera de los casos, no sé como manejarlo… pero lo hago… no mejor que mis padrinos, pero lo sigo intentando.

Pero crecen demasiado rápido.

El chiquitico de hace dos meses es un hombrecito que se estira más rápido de largo a más largote de lo que ya era. Su carita se madura, sus manitos también. me cuesta cargarlo, pero cuando lo hago me cuesta soltarlo. Me cuesta entender que es una delicada criatura, porque sigue siendo un bebe, pero por dentro tiene algo, debe ser el carácter, o la fortaleza, o el alma, o la energía, ¡qué se yo!, lo único que sé es que pronto le va a quitar el carro a la mamá si se descuida.

Eliani es el ejemplo que reafirma aquella promesa que hice y que significa eso de lanzar las flechas más alto, porque más lejos caen. Sin embargo, ella es un ejemplo que indica que la vida no es más que eso que te ponen en el camino, y no dudo, que cada cosa que la vida le ponga, tengo, debo y quiero apoyarla.

Cómo se quiere a alguien que no tiene nada que ver con uno, pero que uno ve crecer, que te pide la bendición cariñosa y te abraza inocente. Como se quiere a un niño que llora y zurra y a la bisconvexa, pero que pronto le gustarán los carritos, los legos y el Playstation, que le gustará el Barcelona como el pae y el padrino y odiará el béisbol como se odia esos orígenes tercermundistas y malcerveceros como yo… Cómo se quiere a una niña que con todo el corazón le brillan los ojos de travesura. Como se quiere a un niño que sabes que por genética será un peligro a los 15 cuando le robe el carro a la madre para ir a buscar niñas al Cristo Rey y que tendré que salir a defender, porque ese es el compromiso…

Y me respondo, como siempre me respondo con estas cosas: “Con paciencia, Marco González, con paciencia”.


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