Ni tan Desde Palo Verde

IMAG0117_1Escribo con la necesidad que tiene el hecho de escribir esto. Cuando uno se casa, se va a la aventura lleno de amor; cuando te divorcias usas el amor propio como fortaleza y asumes de corazón todo lo que eso conlleva. Cuando te mudas, dejas el amor propio y revuelves todo aquello que supuestamente te llevaron a hacer ambas cosas y la conviertes en un acto de decisión, dejar todo eso atrás, deshacerte del resto de esas cosas que te convirtieron en lo que eres hoy y comenzar de nuevo. Es hacer salto nuevamente de esos que tanto les cuento: primero el paracaídas y luego yo, y que el Santo Niño de Atoche te acompañe.

Tener todo en bolsas y cajas, mover los mueblecitos que fuiste coleccionando, botar basura, Limpiar subir y bajar las escaleras, despedirse de esos que te recibieron en su casa y se convirtieron en, digo yo, unos padres putativos que con mucho cariño no sólo estaban pendiente de ti, sino que además, fueron los que supieron comprenderte en esos momentos donde la vida estaba dándote el bofetón, pero para que reaccionaras. La puñalada, esa epifanía que sirvió, pese a mucho, de despertar.

Tengo muchas cosas qué agradecer a Palo Verde, donde desde esa preciosa terraza con atardeceres deslumbrantes de Petare me permitieron convertirme en una persona sensata, humilde y fuerte. Acostumbrarme a la viveza criolla y de a pie, a andar en moto taxi y luego en moto, a reconocer la calle que tantas veces la política me entregó, pero que es muy distinto vivirla que campañarla.

 Dejar Palo Verde es como liberarse de una chaqueta muy pesada pero muy cómoda, con una sensación de frio pero a la vez de alivio. Es de esas cosas que te hacen pensar y no sabes que sentir, pero la casa que ahora me acoge es harto conocida, llena de conversaciones, de cuentos, historias, alegrías, Santiago, dos gatos muchos amigos y muchos recuerdos, tanto que a veces siento que está un poco vacía en este momento de esta historia.

Esto es el salto cuántico a una nueva vida, es la tercera experiencia del desapego: apenas, el inicio para ese proyecto que tengo en la cabeza y en las manos. Esto no es como aquel texto que escribía a manera de despedida, es más bien una bienvenida a un “Ni Tan Desde Palo Verde”, pero con la misma alma.

Primero el paracaídas, y después…

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Acerca de mtgonv

Comunicador, publicista y periodista, dedicado al Estudios del Discurso, la comunicacion digital y los medios sociales.editor de los blogs mtgonv.wordpress.com, desdepaloverde.wordpress.com y lasmanerasdeldecir.wordpress.com Ver todas las entradas de mtgonv

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