El Papa, Chavez, los medios y el síndrome Discovery Channel

Estuve terminando mi reposo justamente cuando se anuncia públicamente la muerte de Chávez, y digo públicamente por que sigo manteniendo mi duda, razonable, de que el presidente murió cuando murió y todo ese cuento… ese día Caracas se convirtió en un estacionamiento y yo tuve que volver a mi casa desde la clínica en la que me estaba viendo con el matasano, a pie, a punta de muletas. Nuevamente, entre la molestia de la pierna y todo, me acordé nuevamente de la madre del finado, pero esta vez para mis adentros: uno no sabe con quien se puede topar por la calle.
En medio de todo esto, yo andaba medio pendiente de la situación del Vaticano (y uno dice, y que carajo tiene de interesante una vaina que pasa tan lejos) y quería estar al tanto de la situación del Cónclave de la iglesia católica, pero con el asunto de sentirse mal, y ahora el tema de presidente recién fenecido, pues era poco lo que uno podía enterarse, o centrarle la atención, siendo más sensatos, de lo que pasaba del otro lado del charco.
Comenzaron las loas al Presidente, los actos conmemorativos, los traslados magistrales, los días sin trabajo (eso si que es malo malísimo), los lutos aletargados y postergables (así como si Venezuela le estuviera ganando a Italia y el arbitro Argentino se le pasa la mano con el descuento solo para que te encajen un gol… bueno, así), y las horas incomprensibles de discursos sentimentales e ideologizados, de marchas militares y de la insoportable voz del tipo del canal ocho con su voz acartonada y apesadumbrosa.
A todas estas llevaba, sin mentirles, más de 46 horas viendo el asunto, de canal en canal, de tema en tema, de cuentos, actos, noticias, chismes, diretes, opiniones, tweets que vienen y van, y finalmente, coño, insultos, groserías, mentadas de madre, ataques, fotos pendejas de lado y lado, actualizaciones tras actualizaciones, y una cantidad de pendejadas que ni te cuento. Cuando menos nos dimos cuenta, estábamos en campaña. Me obstine a tal punto que amenacé a mis amigos de llenarle el TL de fotos de animalitos tiernos y de actualizaciones de juego, para ver si la cosa empezaba a bajar las aguas. Pero nada… yo creo que les gusta los gaticos graciosos a esta parranda de ociosos, porque nadie le bajó la mecha a su campaña en apoyo del Maduro o El flaco…
A todas estas, del Papa, pues ni papa…
Me obstiné… apagué la computadora y cambié a Discovery. Lo juro, no he visto ni el traslado al cuartel de la montaña, ni los discursos de uno o de otro, ni los actos protocolares del traslado del Presidente, ni los cañonazos, ni las pendejadas del comando de la unidad, ni las del ministro de la defensa, ni de las mentadas de madre entre los acandidatos, ni mucho menos, al perro adoptado por la Guardia Nacional. Todo lo que sé, pos lo he visto después, leyendo lo que me cae por las manos, anacrónicamente…
Ya en Dicovery, descubrí como se hace una botella de aluminio, un lápiz de grafito y una cadena de bicicleta.Vi cosas en History de la Segunda Guerra Mundial que ni sabia, y aprendí yo no se cuanta cantidad de platos buenisimos para comer más sano, así como también aprendí sobre lo sorprendente de los cuerpos de los practicantes de artes marciales, que pueden hacer cosas que por lo general una persona normal no puede hacer.
Ya para ese momento, me preocupaba menos por el presidente y me estaba acordando… verdad que el Papa lo eligen por estos días…
Por fin, como siempre por Internet, me enteré de quienes eran los posibles papables en el cónclave que se estaba produciendo en Roma… De entrada me interesé mucho por el argentino, por su curriculum, por su carácter, por su actitud ante su espiritualidad, por su fortaleza. Honestamente ni sabia que era Jesuita. Creo que me llamó la atención otras cosas de él. Otros papables eran interesantes, sin embargo hubo cosas que no me gustaba de algunos de ellos, otros, me parecían interesantes. Pero, ¿qué carrizo puede interesarle a un tipo tan crítico a la fe como yo que el Papa cambie? ¿qué sea este o el otro? Sea como sea, el Papa iba a ser Papa sin que me interesara o no, pero había algo en todo este lío que mi interés iba subiendo. Pero en CNN y todos los demás canales, no paraban de hablar de Chavez y sus excequias.
En lo personal, me sentía un tipo menos aburrido, más culto, con mejores habilidades para la alimentación sana, y más informado sobre las cosas menos mundanas y menos intoxicado, o Infoxicado de pendejadas políticas del país en el que vivo… es más, estuve considerando ni siquiera ir a votar, cosa que se me pasó porque tengo un corazón sumamente político y contra eso ni mi páncreas puede. Al fin y al cabo, yo que tengo fama de escribir muy mal de este gobierno y seguramente de los que vienen, preferí no referir comentario alguno sobre el tema, primero porque no me parecía oportuno. Mi opinión se conoce, punto. No era necesario en este momento tan sensible, ponerse a decir impertinencias.
Por si las dudas, sigo creyendo que este país ido al carajo. No deja de interesarme, pero las cosas que uno ve y siente que pueden ser mejores para el alma y el corazón son en este momento más importantes…
Un día, ¡al fin!, pude saber algo del Papa en CNN. Todo estaba empezando a moverse hacia los temas de la fe, hasta el Sr José Levy estaba en el Vaticano, que ya era bastante decir… Cuando supe había pegado la quiniela y que el Papa era el argentino; y mucho más, que era Jesuita, me alegró muchísimo más: sentí que todos estos años de ideas y de estudios, de años de repetición tras repetición de valores e ideologías en un colegio de hombres se sotana negra y cara de culo, eran hoy un compromiso mayor, que ese pacto de pobreza que necesitaba la iglesia en la que yo creía, era posible hoy.
Aún no creo que eso es lo que le espera a mi país, quizás por eso me distraje y me dediqué a considerar cosas más importantes, como mi fe, que si me preguntan, aún no sé por dónde la dejé, pero seguramente la encuentro pronto, así como mi pasión por mi país, y más allá, mi pasión por la política como un instrumento de fe para aquellos que desean que su vida cambie, obviamente para mejor.
Considero que una cosa tiene que ver con la otra, sólo que en distintos planos. La fe y la justicia se llevan de la mano, y creo que después de tantos años, sigo caminando torcido por el camino derecho. Esperemos que los medios y los periodistas, puedan entender esto que sucede en este mundo y hacia donde deben ir las cosas, porque sin ellos, mejor dicho, sin nosotros, la visión del mundo de aquellos que creen que somos honestos y humildes con nuestras audiencias va a terminar de explotarnos en la cara, y eso sería terminar de derrumbar esta torre de cartas que sólo le queda una brisa para que todo se caiga.
Cierren la ventana, que estamos en campaña, tenemos Papa Jesuita. Sin Embargo, los periodistas no terminamos de entender que nuestro compromiso es con la gente y no con el poder, como no lo entiende la política y la iglesia, pero si lo entiende Dicovery Channel.

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Acerca de mtgonv

Comunicador, publicista y periodista, dedicado al Estudios del Discurso, la comunicacion digital y los medios sociales.editor de los blogs mtgonv.wordpress.com, desdepaloverde.wordpress.com y lasmanerasdeldecir.wordpress.com Ver todas las entradas de mtgonv

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