Me iría cosechar naranjas (o las razones más honestas posibles para mandar todo al carajo)

Eran como las seis de la tarde llegando a la casa. El taxi era una Caribe 442 vino tinto de asientos color crema. Era viernes, quincena, con seis o siete cervezas acompañadas de discusiones de trabajo. Sencillamente, es la manera de destacar que estaba cansado.

Pago el taxi, me bajo, y cuando me di cuenta tenia encima a un carajo asestándome una puñalada por la espalda… Logré zafarme del tipo con un giro y un golpe en no se donde y logré abordar el taxi de nuevo diciéndole “arranca pana que me acaban de puñalear”, no sin antes darme cuenta que el hijo de puta estaba buscando asestarme el segundo a través de la ventana…

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Ya con el analgésico ardiéndome en las venas, devaneándome entre los aspectos de mi carácter asintomático que carajos estoy haciendo con mi vida… ¿perdiéndola? Perdiéndola haciendo esfuerzos en cosas a las que no se le ven el resultado a futuro… pero… cuando yo he pensado en eso… pues, ahora, con una herida punzo penetrante en la espada sin ninguna necesidad o argumento sólido…

Lo peor del caso es que estoy condenado a esta estupidez nacional de la violencia por una sencilla razón… mi cedula sigue diciendo venezolano… no como la de otros, que por mas que lo diga, tienen una válvula de escape que dice pasaporte europeo, gringo o mal que bien, nigeriano.

De pérdidas de tiempo, eso es lo que esta lleno la vida… quizás uno tiene un hilo con cuentas que suman logros, graduaciones, estudios, amores, cosas como esas, pero siempre hay que rellenar los espacios, y esos espacios son “que-coño-hice-con-mi-vida”.

Al tiempo de estar sentado en la sala de emergencias, el comentario del medico puso la guinda en la torta… “pudo ser mucho peor, menos mal que fue ahí, porque si no…” porque si no estaría respirando agua por culpa de un imbécil que se antojo sacar un cuchillo parrillero y tratar de quitarme nada… porque eso tenia: veinte bolos, un bolso con un pote de comida sucio y hediondo y un celular que lleva más reparaciones que Herbie, cupido motorizado.

Y yo, que siempre he profesado sobre los beneficios de la política, pues me desinfle… me da pena ahora mencionar que uno creía en este país. Si, el país es bellísimo… pero los venezolanos son… como puedo decirlo sin dañar mi gentilicio… pues, eso… ustedes entienden.

Votamos mal, creemos mal, nos dejamos mentir eternamente por los imbéciles del congreso, votamos mal otra ves, creemos que el presidente es el dueño del mundo, y cuando vemos, nos han asaltado cuatro veces en un año, nos han quitado los reales con impuesto a todo seis veces, nos han matraqueado bimensualmente, nos han jodido con los beneficios laborales por lo menos alguna vez en la vida y seguimos viviendo alquilados, solos, y arrechos porque nuestra falsa moral indica que tenemos que hacer nuestra vida a como de lugar, sin recostarse de nadie.

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Bueno, ya ha pasado algún tiempo desde el asalto del otro día. Digamos que desde ese día entendí muchas cosas, y la primera y la que más duele es que me sabe a un carajo este país, sus dirigentes, sus habitantes, los jalabolas de los dirigentes, los pisadores profesionales de pueblo…  sencillamente quiero que nos dejen vivir en paz, quiero tener la oportunidad de largarme a donde me plazca a tener una vida plena sin que me pregunten si me interesa votar por imbéciles que pretenden darle una dirección a un país lleno borregos que les encanta comer de las sobras que les arrojan al suelo, en vez de luchar por lo que quiere y saber patearles el alma a los políticos cuando se debe.

Ya tendremos eso, pero no en este país, no en este siglo de interesados y payasos de la política. Por suerte los dictadores están cayendo, los carnívoros disfrazados de demócratas están cayendo, los militares de derecha con discurso de izquierda están cayendo. Los fanáticos, los inestables, los parásitos, los imbéciles de oficio, los ladrones, los estafadores, los testaferros, están cayendo.

Lástima que eso no pasa aquí en Venezuela.

Quizá le tome la palabra a pascual y me vaya a cosechar naranjas en valencia… no es que creo que me vaya a ir mejor, porque allá los cabrones son lo mismo con otro gentilicio. Pero de seguro, espiritualmente me preocupare menos en pendejadas.

Post Data… pa la próxima, pregunta primero si te quieren dar lo que tienen… Cabrón… quizás te encuentres con una persona amable que piensa en tus hijos y no en los suyos y te da lo que tiene. Si tienes suerte…

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Acerca de mtgonv

Comunicador, publicista y periodista, dedicado al Estudios del Discurso, la comunicacion digital y los medios sociales.editor de los blogs mtgonv.wordpress.com, desdepaloverde.wordpress.com y lasmanerasdeldecir.wordpress.com Ver todas las entradas de mtgonv

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