Cuando los deseos vuelan en globos en la noche

Hay costumbres que nos envuelven. Unas son nuestras, de nuestra casa y nuestra familia; otras las aprendemos, y otras… no sabemos si quiera por que lo hacemos.

Hoy inicia el año nuevo chino. Es el Año del Conejo. Como nos aconsejó nuestra amiga Rosario, debíamos, primero, inflar nuestras rabias con unos globos rojos para liberarlas. Debo confesar que como buena rabia, terminó volviéndose en contra de nosotros, batiéndose contra nuestras narices. Tenía tiempo que no me reía tanto.

Después, debíamos enviar nuestros deseos en Globos Voladores. No sé si se llama fe o vértigo, pero ambos quedamos viendo los globos elevarse en la oscuridad de la noche de luna nueva. Imaginamos un lugar donde llegan los globos, con las peticiones de cientos de personas como nosotros que las eleva, llegan para ser cosechadas por alguien que las hace realidad. Imaginamos ese campo lleno de globos de helio de rojos de todos los matices.

Ya, a cierta altura, los globos no se divisaban, sin embargo pasamos rato observando el punto mínimo donde lo vimos (o creímos verlos) por última vez.

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Acerca de mtgonv

Comunicador, publicista y periodista, dedicado al Estudios del Discurso, la comunicacion digital y los medios sociales.editor de los blogs mtgonv.wordpress.com, desdepaloverde.wordpress.com y lasmanerasdeldecir.wordpress.com Ver todas las entradas de mtgonv

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