Las Maticas

Tener una casa es bonito. Comprar cosas para adornarla, para la cocina, para el cuarto, para hacernos más fácil y deliciosa la vida. Sin embargo… digamos, plantar una matita y que esta crezca es casi tan emocionante como el germinador que hacia uno en segundo grado. Hicimos una composta, compramos tierra y le sembramos unos piecitos de culantro en una y la otra, que era la de los desechos orgánicos la dejamos a la buena del señor.

Casualmente, la matica de culantro creció y creció hasta convertirse en una flor de culantro que hoy está echando flores. La otra, después de una serie de procesos de descomposición y de una serie indeterminada de animalitos de los cuales no quiero acordarme, nacieron unas maticas muy serias y robustas que a nuestro entender puede ser ají o pimentón.

Del otro lado, la reina de la terraza era precisamente la mata de sabila que crecía indiscriminadamente hacia todos lados. Esa también echo flores. debo reconocer que echarle agua a las matitas, la lluvia y el sol son maravillosos para que esas tomen su curso, pero sin la mano de nosotros dos, pues, no se que hubiera pasado.

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Acerca de mtgonv

Comunicador, publicista y periodista, dedicado al Estudios del Discurso, la comunicacion digital y los medios sociales.editor de los blogs mtgonv.wordpress.com, desdepaloverde.wordpress.com y lasmanerasdeldecir.wordpress.com Ver todas las entradas de mtgonv

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